que pedo, hoy desperté, y las palabras una revolución habían formado, ¡INDEPENDENCIA!, me gritaron alineadas, lo que nunca conmigo habían podido hacer, líneas correctas, ¡chingaderas!, calmado les dije yo, miedo, el cuerpo me invadió, su mirada tajante a mi persona, la revolución ¿era enserio?, ¡estaban emputadas! a ver, queridas, voy despertando, espérenme por favor, un café y regreso con ustedes, ¡QUE CAFÉ NI QUE LA CHINGADA!, con sus armas todas me apuntaron, ¡A LA CUENTA DE TRES!, todas en posición, millones eran, apuntándome a mí, un hombre sensible, ¡UNA!, había incertidumbre en mi pensar, ¿una revolución? así, ¿tan temprano?, ¿acaso no en la noche son?, ¡DOS!, alv, si era enserio, sentí la emputación que las embarcaba, lloré y supliqué, ¡¿PERO QUE HICE YO PARA MERECER ESTO?! usarnos para migajear ¡CEROTE!, estamos ¡HARTAS!, ¡TRES! fue lo último que alcance a escuchar antes de que miles y millones de balas desamor, destr...
Comentarios
Publicar un comentario